Manolo Vieira: “Si la gente espera que yo les haga reír, nunca me perdonarían que les defraudara”

El humorista actúa hoy y mañana en el teatro Guimerá

Manolo Vieira actúa hoy y mañana sábado en el teatro Guimerá. (foto: Cedida)
Manolo Vieira actúa hoy y mañana sábado en el teatro Guimerá. (foto: Cedida)

Desde la modestia y humildad de un diario que acaba de nacer hemos de manifestar nuestra alegría al traer a nuestras páginas a uno de los humoristas referentes de las últimas décadas en Canarias y que nos atendiera con esa naturalidad con la que él se comporta en el escenario. Manolo Vieira actúa hoy y mañana en el teatro Guimerá de Santa Cruz.

Sabemos que no es supersticioso ni con los colores ni con la ropa con la que actuar, aunque sí tiene algunas costumbres fijas: se retira media hora antes de cada actuación al camerino para repasar el texto y hablar con el equipo de todo los detalles y tener todas las cosas bien atadas; pide dos toallas para ducharse después de cada actuación y algo de bebida y comida para el equipo; para él solo agua y, cuando le preguntan si con gas o natural, solo responde: “con que esté limpia es suficiente”. Este es Manolo Vieira.

Pregunta. ¿Al recordar el pasado, primera comunión, niñez, vecinos en tus actuaciones, encontraste tu futuro?

-Pues mira te voy a ser sincero: En la Primera Comunión me hice una promesa, con la fotografía mía, la del recordatorio, delante: “no te fallaré”. Fue un compromiso conmigo mismo en aquellos años que, tanto yo como todos los niños, tuvimos una infancia muy dura. Y a tu pregunta de tengo que decir que sí. Siempre se ha dicho que el que no tiene pasado no tiene presente y no tiene futuro, esto es clarísimo. Yo lo he llevado al argumento del árbol que no tiene raíces, no tiene tronco, no tiene copa y es imposible que de frutos. Yo no renuncio a mi pasado; hay gente que lo hace pero para mí el hacerlo es crear un vacío y ese, pasado, presente y futuro es compartido con todos nosotros, generación a generación. Yo estudié en un complejo escolar que se llamaba Generalísimo Franco y había dos grupos: el de las niñas y el de los niños y luego la EGB y las vivencias vienen a ser las mismas con diferentes libros de texto.

¿Como tiene que ser hoy la vecina de sus recuerdos? 

-La vecina tiene que ser como sospecho que deseas sea la tuya: solidaria, estando al tanto pero no como decimos al “tanto de todo”, pero si puede saber que necesitas ayuda, lo conoce. Te hablo de la parte amable ya que después está la vecina que no ha limpiado su casa y quiere limpiar la tuya, Son pocas, las menos.

Te cuento una anécdota: En mi barrio-como en todos los barrios- de la Isleta, teníamos cultura de barrios no de urbanización ni de porteros y, aunque los vecinos no se hablaran ayudaban a los hijos de otros vecinos, Esto lo viví yo. Mi padre enfadado por una tontería- del envite-con el padre de un amigo y el padre de mi amigo me defendía a mi, o viceversa, aunque esta palabra está un poco devaluada. (Se ríe).

¿Es verdad, Manolo, que de los magos del lugar la verdad escucharas?

-Yo más que magos los llamo sabios, sean de la isla que sean o del pueblo que sean y les defiendo de la siguiente manera, un poco concisa: La gente siempre se ha reído de los que hablan con el tiempo del verbo cambiado: “lleguemos”, “entremos” o también porque dicen “endelante”, “aojala” y, actualmente estoy diciendo en el escenario y lo diré en el Guimerá que, igual a tu lado hay un sabio, un vecino o una abuela que no saben leer ni escribir, pero es un sabio. Y le digo al público y, te lo digo a ti: observa que no he dicho analfabeto, he dicho que no sabe leer ni escribir. Es a esa gente a la que recurrimos ante alguna duda, y va el hombre y te lanza una sentencia y le damos las gracias. Y luego hay un tipo que tiene tres carreras, cruza la calle y le coge un coche, que tampoco quiero que lo coja, pero lo que te quiero decir metafisicamente hablando es que no se aclara.

Manolo, ¿quién ríe el último ríe mejor o es que lo cogió tarde?

-Las dos versiones. El que más me preocupa es el que lo cogió tarde. Además es una risa un poco rara. Hay que reír no esperar a última hora. La lectura del que ríe el último ríe mejor es porque en esta cultura del asfalto, de defendernos en esta selva. Yo siempre insisto a que no se reaccione mal. Y no puedo sentarme a ver pasar el cadáver de mi enemigo porque tengo que trabajar y siempre digo que a oídos sordos palabras necias, ¿o al revés como se dice?

¿De los lugares donde has actuado, donde se ríe mejor?

-No te puedo elegir ningún lugar. Mi sala, la Chistera, es mi casa y es como si allí estuviera mi madre o mi abuela, pero en cada lugar que yo he visitado de España y de estados Unidos, dependiendo de la sociedad hay un palpito. Recuerdo una de mis actuaciones en el Florida Park de Madrid, el día que Eta había matado a 11 Guardias Civiles en un atentado, en la calle Conde de Peñalver, que no toqué el tema. Cuando salí al escenario iba a empezar como siempre lo hago, pero vi poca gente para el aforo de la sala y les pedí que se acercaran a las primeras butacas para presentarnos; lo hicieron y me senté en el borde del escenario y les dije que haría una actuación a la carta, según lo que me fueran pidiendo. Y al final se rieron todos. Ni mejor ni peor. Lo importante es reír.

¿Qué te sucedió con la persona amenazada por Eta?

-También fue en Madrid y yo vi que una persona que estaba en las primeras filas, entre dos jóvenes, no se reía ante ninguno de mis relatos y, al final estaba el primero, a la puerta del camerino, con los dos jóvenes para pedirme un autógrafo. Cuando entró me dijo: “he gozado tanto de su espectáculo que me he reído mucho”.  Yo le dije que no le había visto reírse y me contestó: “Hay quien se ríe para fuera o para dentro”. Y entonces uno de los jóvenes cerró la puerta del camerino y me dijo: “Está amenazado por Eta”. Y nos dimos un abrazo y…¡me estoy emocionando al recordarlo!

¿En que lugar o ante que persona te gustaría actuar, Manolo?

-No tengo ninguno ni ninguna persona en especial. En mi ambición no quería ser el bufón de la élite y si del pueblo, sin demagogia, mi espectáculo siempre ha ido hacía arriba a nuestra gente, aunque de el único que hubiera aceptado que me diera un bofetón, era de Frank Sinatra y así hubiera salido en los periódicos del mundo entero.

¿De que se ríe Manolo Vieira?

-Yo no me río de nada pero…la pregunta no es fácil, ¡eh! Yo me río “con” no me río “de”. Hay gente que es capaz de reírse de chistes de cojos, de mancos, de niños refugiados o de un político, Putín y demás, y no se dan cuenta que ahí subyace un drama. Yo eso no lo toco. Cuando voy por la calle y viene un niño o una viejita y me dicen: “tu no me conoces pero yo a ti si” y me dan un abrazo, los miro y sonrío. Mi cultura humorística viene de mi infancia y las claves mías son amables.

¿Qué supone para ti el sentirte querido por las personas en todas las islas?

-Un compromiso que me hace levantarme cada día con el deseo de no defraudar para nada porque ellos esperan de mi que cumpla. Si tú le prometes a tu hijo que el domingo le llevas a la feria, tienes que llevarlo porque sino esa frustración del niño no te la va perdonar en toda su vida. Si la gente está esperando porque yo les hago reír, nunca les voy a defraudar porque nunca me lo perdonarían. ¿Te lo expliqué más o menos?

Muy bien, Manolo. Una curiosidad: ¿Eres amigo de felicitar a tus familiares y amigos con los wassap del móvil o le grabas un chiste y se lo mandas?

-No. Ni el móvil ni grabar el chiste. Lo pensé en hacer un vídeo pero mis amigos están todos cercanos, aunque tenga una allá y otro acá. Pero postales no mando. Yo tengo mi edad y si estoy con mis nietos vivo la Navidad porque hay que regalársela a ellos, pero yo soy más de ayudar a los niños refugiados que de la problemática de aparcar o no en la Gran Vía. ¿Cómo voy yo a vivir en opulencia si nuestra Navidad nunca fue así?. Una comidita, estar juntos con la familia y ya está. El consumismo este feroz que hay, si me conociste personalmente, verás que no tengo ropa de marca ni na pero no es que lo haga como postureo, es que no lo necesito.

Para terminar Manolo, ¿ Qué tienes para el futuro inmediato?

En lo profesional seguir siéndolo y cerrar el espectáculo en el Guimerá; de diciembre a marzo, intentaré montar otras ofertas, leyendo la historia de Canarias y temas internacionales que me llevan a dedicarle mucho tiempo. En lo personal seguir manteniendo el cariño de mi gente, de mi familia, amigos, compañeros y tener salud, porque esta es otra de las cosas que te despista, tener salud y abrir Chistera en marzo. Después la dinámica normal que me llaman de los pueblos de las islas y voy; si hay algo de la península voy y, si hay algo de Estados Unidos o algún país sudamericano, voy pero vuelvo, con jet lag, pero vuelvo.

Y nosotros que nos alegramos de tu regreso.

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