Sí se puede quiere que el club de Paso Alto sea de uso civil

Arcila plantea promover un convenio para que puedan acceder a las piscinas personas mayores de los barrios limítrofes

Instalaciones del club de Paso Alto. Foto: Google earth.
Instalaciones del club de Paso Alto. Foto: Google earth.

Sí se puede propone que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife dé los primeros pasos para el uso civil de Paso Alto. El portavoz del grupo municipal ecosocialista en la corporación de la capital tinerfeña, Pedro Fernández Arcila, plantea que el Ayuntamiento concrete un convenio con los militares para que puedan acceder al uso de las piscinas las personas de la Tercera Edad de los barrios limítrofes a la instalación.

El planteamiento de Sí se puede va dirigido a permitir a las personas mayores de la zona la práctica de actividades deportivas que mejoren su calidad de vida. Se trataría de abrir las puertas del centro y de adecuar los espacios de baño con las ayudas técnicas necesarias para convertirlas en lugares adaptados, lo que posibilita el baño al conjunto de las personas y facilita el acceso a las prácticas deportivas a las personas mayores y a personas con diversidad funcional.

“Planteamos que el inicio del uso civil de Paso Alto comience con la apertura de sus puertas a las personas mayores de El Toscal, Barrio de La Alegría, Valleseco, María Jiménez y Cueva Bermeja, que no cuentan con instalaciones financiadas con dinero público para la práctica de actividades deportivas adaptadas para mayores, que son esenciales para la salud física y emocional”, manifiesta el portavoz ecosocialista.

La organización ecosocialista ha impulsado desde el mandato anterior medidas para el uso civil de estas instalaciones, que continúan funcionando como un club privado de uso limitado a oficiales del Ejército y sus familias. A juicio de Sí se puede, la exclusividad de estas instalaciones es inaceptable en una sociedad democrática y mantener ese carácter “no puede justificarse por razones de defensa o de seguridad ni por sentido de estricta justicia”, asegura Arcila, y es aún más inaceptable cuando se ha sabido que el Estado destina anualmente 21 millones de euros a través del Ministerio de Defensa a sostener este y los otros 38 clubes que mantiene activos con estas características de exclusividad.

El Club Deportivo Militar de Paso Alto se inauguró en 1976, asentado sobre una batería militar anterior, de forma que un enclave del ejército se constituyó en una zona deportiva que cuenta con acceso privado al mar, cuatro piscinas (una de ellas de dimensiones olímpicas), gimnasio, dos canchas de tenis, cancha deportiva, aparcamientos en exclusiva para los socios, bar, restaurante y residencia para jubilados castrenses.

Se trata, por tanto de “una zona de dominio público titularidad del Estado, que no desarrolla ninguna función defensiva o de seguridad y que es disfrutada, en exclusiva, por un número de ciudadanos en razón a su pertenencia personal o familiar a un determinado estamento de la función pública; una situación del todo anacrónica que priva de su uso, de manera incomprensible, al resto de los ciudadanos, aun cuando , en su mayor parte, sus costes sean sufragados por los presupuestos públicos”, concluye el portavoz de Sí se puede.

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